martes, 31 de enero de 2012

ESTA VEZ...


Esta vez...
Enviado por PIEDAD ACOSTA RUIZ el Dom, 13/11/2011 - 04:15.
Esta vez, no estuviste allí; todo el tiempo fingí que rondabas por ahí,  como lluvia intermitente, con la  fuerza crepuscular que antecede el manto de la noche otoñal, bordada de gris.


ESTA VEZ...

Esta vez fue invierno,
cuando debió ser primavera,
esta vez  lo único que me reconfortó
fue regresar a casa, y que las flores del jardín
perfumaran mi alma, en la soledad de la morada.

Esta vez el oráculo de Delfos no profetizó,
en silencio, dejó la pregunta buscando
un agujero,  para hundir la añorada respuesta,
quizás, así fue mejor, para no matar la ilusión.

Esta vez todos los esfuerzos  quedaron
colgados en el reloj de Dalí, sin maestro ni pincel,
no hubo arco iris bajo la lluvia, con sol en tarde gris,
con la corona de espinas regalando sus rojizas sonrisas.

Esta vez,  el viento del este quedó atrapado en el pie de monte,
los frutales, esperaron enero para dar su cosecha,
las golondrinas de verano e invierno se encontraron,
las voces de los niños durmieron sin arrullo.

Esta vez, se enfrió y endureció el pan en la mesa,
el nido vacío lo congeló la larga espera,
el polvo hizo su fiesta,  donde tus manos
estuvieron puestas, allí donde solías hacer tus siestas.

Esta vez, el caudal salado, se deslizó caliente, ahogando la voz,
como tronco recién talado, en su frio lecho reposó,
en la soledad compartida por los ángeles del olvido,
la lumbre se confiscaba, mientras una araña tejía tu almohada.























lunes, 30 de enero de 2012

ASÍ, POR UNOS INSTANTES…

                        
La vida está hecha tan sólo de momentos, de efímeros instantes, pero cuan intensos y grandes habrán sido, que han inspirado los más hermosos cuentos.

En ocasiones hemos dejado de vivir, por estar atrapados en la fantasía del cuento ajeno, o en el mejor de los casos, de nuestro propio cuento.

ASÍ, POR UNOS INSTANTES…

Sólo te pido un instante
no sé qué decirte
ni como hablarte,
pero necesito
tan sólo mirarte
perdiéndome en esa mirada…

Congelar milésimas de tiempo,
por favor no preguntes el
¿para qué?
y menos el ¿por qué?,
borremos el después
…mañana será otro día
….mañana serás
el polvo del recuerdo.

Tan sólo escucha el grito de mis ojos
el terremoto que agita mi cuerpo
la lluvia que inunda, cuando me alejo
la fuerza que me impelen
mi carne y mis huesos
cuando me acerco
protegiéndome
en esta senda de abrojos.


Sólo  te pido  un instante
para emprender
el largo camino
hacia el encuentro
con el misterio
con la desnudez
con la esencia
misma del ser.

Para desdoblarnos
sobre nuestro
propio eje
para mecernos
en el ápice de
nuestros miedos
para volver a ser.

Para beber
de aquello
que nos llena
sed y no
se deja beber.

Para despertar
el apetito y dejar en
la primera papila
en el último pliegue
de nuestra piel
la sensación
de haber probado
lo prohibido.

Para derramar
adrenalina, testosterona
de esa reprimida
de esa que deja
sin un aliento. 

Recuperar la fibra
la sangre, el tejido,
la escama, el átomo
que se transformó
en energía y nos
atrae hacia su
reencuentro.

Un instante
un silencio
para rosar
el pétalo de
nuestra rosa
que aún no se marchita.

Tan sólo un instante,
para embriagarnos
con el olor a tierra
y fundirnos con ella.

Tan sólo un instante
para lo propio e impropio
lo casual o lo extraordinario.

Paralizar el verbo,
arrancar las inquietas manecillas
dormir sin soñar
soñar  sin pensar
sin morir
sin vivir
así simplemente
por unos instantes…
así...
por unos  cuantos instantes...