domingo, 18 de octubre de 2015

Cuentos de la semana de la convivencia, “Ser buen vecino”



1. El perro triste
Había una vez un perro, estaba en la casa todo tierno, con su familia, estaba ladrando y lo tuvieron que sacar a la calle, porque no dejaba dormir los vecinos, muy triste que lo sacaran,  porque era un perro muy bonito,  y el perro empezó a aguantar hambre, que duro fue perder el perro que era tan cariñoso con las personas y por  eso ladraba.
Juan Camilo Gaviria, Multigrado D

2. ¿Quién es un buen vecino?
Un buen vecino es  aquel que no pelea con uno y uno con él. El que se preocupa por uno, que es servicial, que no busca pleito, aquel que te colabora en lo que necesites, se te ofrece,  cuando tienes hijos para cuidarlos;  a veces llegan a visitarte para darte consejos y apoyarte con tus problemas;  tú también debes colaborar siendo un buen vecino.
Alejandra Tobón,  Multigrado D

3. Amigos
Había una vez dos amigos que pelearon y se pusieron a arreglar sus problemas, dándose cuenta que era más conveniente recuperar su amistad.
Cada uno que aprenda de los demás, ser cada vez mejor para nuestros amigos, aprender lo bueno, no lo malo de las amistades;  debemos ser el mejor modelo a seguir para otras personas, lo más bonito que tenemos son los buenos amigos;  apoyar al otro cuando llora y está triste, acompañar a los amigos en las buenas y las malas.
Alexander Tejada,  Multigrado D

4. Los amigos
Había una vez un payaso en un día soleado y con una sombrilla empezó a volar, encontrándose con un príncipe azul muy generoso, el cual lo ayudó a viajar;  le dio un regalo, encontrarse con su princesa azul, pero esta se encontraba congelada, casi no la rescatan, a la 1 de la mañana, el príncipe le dio un regalo a la princesa, se casaron, vivieron felices para siempre, siendo los mejores amigos para toda la vida.
Andrés Felipe Álzate,  Multigrado D

5. Los niños alegres
Había una vez una joven llamada Marisol, vivía en un castillo, era organizada y se dedicó a enseñar a muchos para lograr su felicidad.
Leidy  Johana Escobar, Multigrado D

6. La perra Luna
Una tarde de un día caluroso, una hermosa niña, salía de su colegio y vio una perra negra, la cual no tenía dueño;  la niña le puso el nombre de Luna,  y se la llevó para su casa.
La niña se divertía con su perra Luna en el patio de su casa;  de repente la niña sintió un ruido, preguntándose qué pasó? con lágrimas en los ojos,  vio que un carro la había accidentado, la niña se puso muy triste al ver lo que le había sucedido a su perra;  la madre le dijo,  la perra está viva,  y la niña se puso muy feliz, al ver que su mascota se había salvado.
Heidy Alexandra Ospina Matona, Multigrado D

7. El buen vecino, fábula
Un perro se encontraba en un zoológico, comenzando a hablar con el león,  invitándole a ser buenos amigos;  luego se acercó la tortuga;  marchando todos juntos a una rumba   para celebrar su pacto de ser los animales más inteligentes, fundando el mejor país de los  animales.
 Finalmente se les unieron a la fiesta,  las cucarachas, las cuales marcharon superfelices, después de haberse  comprometido a ser los mejores amigos.
El cucarrón, volando por todas partes amenizó la rumba, terminando la celebración,  con el vínculo de amistad,  que los unió para toda la vida.
Yeison Gómez Gómez, Multigrado D




























































































































domingo, 6 de septiembre de 2015

Cuentos estudiantes Institución Educativa Francisco Luis Hernández Betancur (CIESOR)



1.  Leidy Johana Escobar Posada

LOS SUEÑOS DE CAMILA

Multigrado D

Había una vez una niña llamada Camila, estuvo en un bosque muy bonito lleno de frutos y árboles. Ella vivía con el papá que se llamaba Fernando y con la mamá que se llamaba Milena.
Un día la niña dijo,  yo me voy para una fiesta con los amigos y amigas, tuvieron muchos novios y novias, estaban muy felices.
Una vez fueron a un castillo, estaban muy felices, ella tenía mucho cariño de corazón, ella quería casarse con un rico llamado Ramón.
Pasó el tiempo, ella vivía con unos familiares muy lejanos, estaba triste porque no tenía amigos, ni familia. Entonces una vez, recorría países; una semana tuvieron muchos amigos;  a veces no negociaba las cosas sino que las discutía.
Llegó el día en que la joven se casó, se hicieron ricos, consiguieron carros, fincas, aviones, helicópteros.
Un día se agruparon muchos países con municipios y los papás de Camila y los dos hijos de ellos de municipios y ministerios y sacaron leyes para proteger la naturaleza, los riegos de maíz y sacaron el mejor maíz, uno fabuloso.


2.  Yeison Alejandro  Gómez Gómez

Multigrado D     
           
Año 2015

EL CERDO Y EL PERRITO
En la granja del abuelo Chepe,  habitaban muchos animales, entre ellos un cerdo y un perrito que eran muy amigos, mejor dicho eran los mejores amigos del mundo, compartían juegos juntos,  a pesar de que eran animales diferentes.
Eran animales que se entendían mucho, se ayudaban cuando más lo necesitaban. Un día el perrito escuchó al amo hablar con su esposa de que iban a matar el cerdito para la cena; entonces el perrito se preocupó mucho, y de inmediato le contó a su amigo el cerdito, entonces los dos muy preocupados decidieron escapar de la granja en la noche,  cuando todos estaban dormidos profundamente.
Los dos mejores amigos del mundo huyeron de la granja del abuelo Chepe.

3. JUAN CAMILO GAVIRIA
VOLAR PALABRAS

Multigrado D

2015
                     
Con los años que tienes y no sabes escribir y ¿para qué puede servirme?, para mil cosas, como volar.

 ¿Cómo volamos los humanos?, los humanos volamos a través de las palabras.


Reflexión de este cuento  corto, pero sabio de Camilo:



Somos hilos flotando en el universo

Somos hilos flotando en el vasto universo, 
somos cometas de variados colores y formas,
 viajando inquietos, sedientos
por el imponente cosmos.  

Nos une el hilo de las palabras, 
quizás eso nos hace la manada  más unida;
usando la madeja más fina del planeta.

Tenemos necesariamente que estar
 muy próximos a los otros 
para escucharnos.

 Nuestra música son las palabras,
cargadas de fina cadencia,
ternura y entonación.  

Cuando las lanzamos al vacío,
como gritos y afrentas;
son dardos que traspasan
 el alma de los que viajan a nuestro lado.

En el grito desesperado,  
han perdido el lenguaje armonioso
del canto de los pájaros.

Ya nuestras palabras,
 han dejado de ser orquesta,
 inundando los campos,
llenándolo todo de vida.

Nuestras pitas,
nuestros hilos,  se han roto,
se han anudado o atorado.
¡acaso se han truncado!

Nuestras cometas
atrapadas en algún árbol
han quedado.